lunes, 14 de junio de 2010

¡ ABRA SU CORAZÓN !

Basado en Lucas: 7:36-50


El perdón es un regalo tan poderoso que viene desde los cielos; ¡es como una puerta del y al corazón!

Cuando decidimos perdonar, esto genera que nuestro corazón se abra para recibir las bendiciones que Dios tiene preparadas para nosotros.

Pero cuando nos aferramos a no perdonar, entonces, el rencor, el resentimiento, la amargura podría bloquear esas mismas bendiciones…

Lucas 7: 36-39

I parte:

Es impresionante observar la actitud de la mujer pecadora, la cual, cuando se dio cuenta que Jesucristo iba a cenar en casa del Fariseo rápidamente fue a derramarse postrada a los pies de Jesús, enjugando con sus lágrimas y con su pelo, besando incansablemente ungiendo sus pies con el perfume, sin importar lo que la gente podría pensar o decir de ella…

La Biblia, nos dice que esta mujer tenía una mala reputación, porque era pecadora, no nos especifica qué tipo de pecado estaba o había cometido.

¿Qué trajo esta mujer a Jesús? R/ Un frasco de perfume

¿Qué representa el frasco de perfume? R/ Quizás era lo que más le importaba a esta mujer, tal vez esta sus posesión más costosa, pero ella quería compartirlo con Jesús!

Ahora, veamos por un momento la actitud del Fariseo, ¿Cuál fue su pensamiento (versículo 39)? R/ Posiblemente Simón, no había pecado mucho…pero, este con mucho orgullo pensaba que no necesitaba el perdón de Jesús, y esto hacía que interpretara de una manera torcida la acción de la mujer!

En ocasiones, muchos de nosotros tendríamos la misma actitud de este Fariseo, cuando alguien comete un error, cae en algún pecado, etc., criticamos, juzgamos, menospreciamos y hasta condenamos, en ocasiones a nuestros hermanos, amigos y nuestro propio conyugue; es necesario que examinemos nuestro corazón profundamente, a ver qué es lo que estamos anidando en nuestras mentes! ¿El egocentrismo?



¡Abra su corazón!

¡Sí el perdón no sale, el perdón no puede entrar!

Cuando escogemos perdonar abrimos el corazón de tal manera que podemos recibir el perdón y permitir que el amor de Dios fluya libremente por medio de nosotros, ¡el perdón aumenta nuestra capacidad de recibir!

Lucas: 7: 41-50

II parte:

Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, por que amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

Recordemos que las personas nos fallarán, nos herirán, nos desilusionarán; no permita que las acciones de otros boqueen su relación con el Padre Celestial teniendo falta de perdón, en lugar de eso, ríndase y decida perdonar para que experimente todo lo que Dios tiene preparado para usted.



¡¡La mujer había entendido que Cristo era el único que verdaderamente la podía perdonar para siempre, porque su amor hacia ella y hacia nosotros es sublime!!



Ernesto Menéndez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

:::